Who watches de watchmen?
- Pedro Garbi
- 10 ene 2018
- 2 Min. de lectura

Ente ayer y hoy me llegaron dos noticias terribles.
Por un lado un niño en Alta Gracia se quemó con la plancha porque la niñera lo dejó solo mientras discutía con su novio fuera de la casa. Una situación evitable.
Por otro lado una tragedia. Un bebé de un año y medio falleció hoy por ahogarse en una pileta en la guardería a la que asistía en Anisacate. La noticia estaba ilustrada por una foto de una Pelopincho.
Dolor.
Bronca.
Después miedo.
En noviembre las seños de L nos avisaron que desde el mes de diciembre debían asistir con malla, toalla, protector y muda de ropa porque iban a arrancar con la temporada de pileta. En su momento dudamos, pero decidimos confiar por la buena experiencia de este año. Después nos tranquilizamos al ver que la pileta no le llegaba a la cintura y no estaba llena. Pero L tiene casi cuatro años. Si a al jardín maternal estuviera yendo el loco E, la cosa hubiera sido distinta.
Igualmente el miedo aparece. Porque uno por necesidad (o porque quiere) está dejando a cuidado de otra persona, de un desconocido en muchos casos a lo más preciado que tiene en el mundo. Imagino que cualquier padre o madre de solo pensar en la posibilidad de que a su hijo le suceda algo se angustia al punto de llorar.
La pregunta que nos hacíamos con la Mamá Jefa era ¿Qué haces si te pasa algo así? Por supuesto no tiene respuesta. Cualquier respuesta es válida cuando lo que estas manifestando es tu dolor por que a tu hijo le paso algo o alguien le hizo algo. Y no importa que sea. Puede ser algo súper grabe o algo menor como darle golosinas a escondidas. Cualquiera sea la respuesta como madre o padre es válida, porque alguien en quien confiaste para que proteja a tu hijo de la misma forma o aún más que vos, traiciona esa confianza.
Es más que evidente que el Estado te fuerza a confiar, ya que busca adelantar el inicio de escolarización de los pibes y no extiende las licencias por paternidad y maternidad. Si bien se pueden lograr avances en este marco como legislación más exigente, como la de la ciudad de Córdoba en donde están prohibidas las piletas en jardines maternales y hay mayor exigencias edilicias y de personal, la verdadera solución sería que el Estado garantice que los niños pasen el mayor tiempo posible en los primeros años de vida con sus padres.
¿Quién vigila a los vigilantes? Se preguntaba Alan Moore en Watchmen. Lo mismo nos preguntamos todos los padres cuando dejamos nuestros hijos a cuidado de otro (con mayor o menor confianza, con mayor o menor remordimiento). Es sin duda una pregunta sin respuesta.


















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